jueves, 16 de septiembre de 2010

01 HUMEDALES

Los humedales: son ecosistemas permanentes o temporales en los que convergen los medios acuático y terrestre, caracterizándose por el alto grado de saturación del suelo por agua. Según este, en ellos se observan zonas predominantemente húmedas, semihúmedas y secas. Son humedales las riberas fluviales, estuarios, zonas intermareales, lagos, pantanos, charcos y chucuas. En ellos la convergencia de agua y suelo es propicia para el desarrollo de formaciones vegetales heterogéneas, lo que les confiere alto grado de biodiversidad manifiesta en una biota singular.
Por su alta capacidad de absorción de agua, los humedales actúan como esponjas que retienen agua durante las temporadas lluviosas, amortiguando las inundaciones y manteniendo reservas de aguas para las temporadas secas. Adicionalmente son trampas naturales para retención de sedimentos; aportan agua a los acuíferos (depósitos y corrientes de agua subterráneas); surten agua a quebradas y manantiales; y mejoran la calidad del agua gracias a su capacidad filtradora. Los humedales proveen hábitat a múltiples especies vivientes lo que representa un gran valor recurso ambiental con incidencia ecológica, científica, recreacional y paisajística

Historia de los Humedales Bogotanos
Se estima que a comienzos del siglo XX, 50.000 has. de la planicie que forma la Sabana de Bogotá estaban ocupadas por humedales. A la fecha, esta extensión se ha reducido a menos del 2%, aproximadamente 800 has. Esta reducción se aceleró durante los últimos 50 años por cuenta del desecamiento deliberado de los humedales para adecuar tierras para la urbanización de la ciudad de Bogotá.
Bogotá D.C. es una metrópoli con aproximadamente 6,6 millones de habitantes. Comprende un área total de 177.598 has.; un área rural de 129.815; un área urbana de 30.736; y un área suburbana de 17.045. Está localizada a 4º35 norte y 74º04 oeste con una altitud media de 2.600 metros sobre el nivel del mar. Su temperatura oscila normalmente entre 5ºC y 15ºC aunque en extremos llega a alcanzar temperaturas entre -2ºC y 20ºC.
Hace varias décadas, cuando Chapinero era el límite entre la verde sabana y la pujante ciudad, los bogotanos acostumbraban ir de paseo los fines de semana a los humedales vecinos, cuyo ambiente era claramente atractivo. Iban con sus mejores vestidos para disfrutar paseos en botes de remos, comer al aire libre o simplemente ver las aves y la diversa flora del lugar.
La ejecución de proyectos de infraestructura urbana en Bogotá han afectado notablemente los humedales rompiendo su unidad hidrológica. La construcción del Aeródromo de Techo (1930?), la Avenida de Las Américas (-1960?) y Avenida Ciudad de Cali (1980-2000?) fragmentaron el gran humedal de la cuenca baja de Río Fucha cuyos reductos son el humedal Techo y el humedal El Burro/Tintal. La construcción del aeropuerto EL Dorado y la avenida del mismo nombre produjeron los fragmentos de Jaboque y Capellanía; la Autopista Norte partió en dos el humedal de Torca, al oriente, y Guaymaral, al accidente, de ese eje vial. Lo mismo puede decirse del humedal Córdoba encuadrado entre las Avenidas 116 y 127 y Avenidas Córdoba, Suba y Boyacá.
Zonas urbanizadas de Bogotá como "El Lago", "Santa María del Lago" o "Lagos de Córdoba" dan testimonio vestigial de algunos de los humedales bogotanos hoy extinto, reducido o intensamente intervenido. Avenida Boyacá (1980?) Urbanizaciones "piratas" (efectuadas sin permisos de construcción o con permisos fraudulentos) ocuparon vastos sectores de humedales para construir viviendas, tal como sucedió en los barrios aledaños al humedal El Tintal en Kennedy o al humedal de Tibabuyes (también denominado Juan Amarillo) en Suba
El proceso de extinción de los humedales bogotanos se ha caracterizado por el dragado de drenajes y profundización de los cauces asociados al humedal sumado al relleno con escombros, material de excavación y basura. Este proceso tiene un inmediato efecto detrimental sobre el paisaje del humedal transformándolo en un lugar nauseabundo e insalubre que el ciudadano común percibe como área peligrosa, propicia para asentamientos urbanos subnormales y foco de inseguridad e indigencia, lo que añade un álgido componente social a la problemática del humedal.
Durante las administraciones Peñaloza y Mockus se abordó el tema de los humedales con decisiones y proyectos que solayaron la vocación intrínseca de los humedales a la biodiversidad. Durante estas administraciones en la parte alta del humedal Tibabuyes (Juan Amarillo) se excavó un inmenso reservorio flanqueó por una extensa plaza adoquinada. Estas intervenciones generaron un debate entre el gobierno distrital, los académicos y la ciudadanía consciente de la importancia de la conservación de los humedales que introdujo algún grado de moderación en las intervenciones, tal como se refleja en el humedal de Santa María del Lago, donde se optó por un enfoque de integración del humedal al espacio público para recreación pasiva combinado objetivos de restauración. En la parte alta el humedal Jaboque se confinó la zona húmeda a un cerco de concreto delimitado por canales artificiales en cuya ronda se construyó una ciclovía pobremente arborizada. En el humedal de Córdoba, la ciudadanía representada en organizaciones cívicas, interpuso una acción legal cuyo fallo suspendió la ejecución del proyecto de intervención hasta que se reformule con un claro criterio de preservación y fomento de la biodiversidad.
Recientemente las amenazas sobre la biodiversidad de los Humedales Bogotanos proviene de la, en apariencia bien intencionada idea de transformarlos en parques para recreación deportiva, o en autopista como lo contempla el trazado de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) a su paso por el humedal La Conejera. Este último, valerosamente rescatado de su inminente extinción gracias a la acción efectiva de vecinos y líderes ambientalistas.
Actualmente se está despertado la conciencia ciudadana sobre el valor de los humedales, la necesidad de detener su deterioro y propender por su recuperación y conservación
Los Humedales Bogotanos
En Bogotá D. C. se reconocen oficialmente trece humedales públicos a saber:
Humedal del Burro
Humedal de Capellanía
Humedal de La Conejera
Humedal de Córdoba
En la localidad de Suba, entre las calles 116 y 127 y las avenidas Córdoba, Suba y Boyacá.
Humedal de La Florida
Humedal de Guaymaral
Humedal Jaboque
Humedal de Tibabuyes o Juan Amarillo
Pertenece a la localidad de Suba y limita por el norte con los barrios desde el Rubí y Joroba, hasta Nueva Tibabuyes y Miramar; por el oriente, con la transversal 91 y con los barrios Almirante Colón y Ciudad Hunza; por el occidente, con el río Bogotá y el barrio Lisboa, y por el sur, con la Ciudadela Colsubsidio.
Humedal Meandro del Say
Humedal de Santa María del Lago
Se encuentra en la localidad de Engativá. Limita al norte con la calle 80, el Centro de Estudios del Niño y el conjunto residencial San Francisco. Al oriente limita con la Avenida Boyacá y el conjunto residencial Sago. Al sur occidente limita con los barrios Santa María del Lago y Tabora y al noroccidente con el barrio La Granja
Humedal de Techo
Humedal de la Tibanica
Se encuentra en la localidad de Bosa. Éste limita al norte con los barrios Charles de Gaulle y Villa Anay. Al oriente limita con el barrio José María Carbonell y al occidente con el límite de la localidad. Al sur limita con el municipio de Soacha.
Humedal Torca-Guaymaral
Humedal de la Vaca

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